Software a medida
El sistema que tu negocio hace hoy en Excel, en papel o en tres aplicaciones distintas, hecho para cómo trabajas tú.
Busca con tus palabras o filtra; si no está, pregúntanos. Se cotizan según tu negocio, salvo los que muestran precio.
Sistemas hechos para cómo trabaja tu negocio: inventario, clientes, agendas, cotizaciones.
El sistema que tu negocio hace hoy en Excel, en papel o en tres aplicaciones distintas, hecho para cómo trabajas tú.
La recepción agenda la cita y el sistema le escribe al paciente 2 días o 1 día antes; si no contesta, le vuelve a escribir hasta que confirme o cancele.
El televisor o la pantalla que ya tienes en la sala de espera llama al siguiente paciente por su turno, sin gritar nombres.
Lo que alguien copia y pega todos los días (pedidos, cotizaciones, reportes, correos) pasa a hacerse solo.
Tus vendedores arman cotizaciones de varios renglones con tus precios y existencias, y el cliente las recibe en PDF con tu marca.
Las cifras que miras cada semana, en una pantalla que se actualiza sola: ventas por día, por producto y por vendedor.
Entradas, salidas y existencias al día, aviso cuando algo se está acabando y órdenes de compra a tus proveedores.
Cada cliente con su historial, en qué etapa va cada venta y qué toca hacer hoy, para que ninguna se enfríe.
Contratos y formularios que el cliente firma desde el teléfono, con registro de quién firmó y cuándo.
Copias automáticas de lo importante en la nube, contraseñas en orden y cuentas protegidas, para que una computadora dañada no te cueste el negocio.
Que tu tienda, tu sistema de ventas, tu contabilidad, Yappy o el banco se pasen los datos solos.
El plano de tu salón en una pantalla: qué mesa está libre, cuál pidió, cuál llama al mesero y cuánto lleva cada cuenta, para cobrar y facturar desde ahí.
Los pedidos llegan a la tableta o la pantalla de tu cocina con la hora en que entraron, separados por estación, y el cocinero los marca listos con un toque.
Una pregunta por WhatsApp al día siguiente; si la respuesta es mala, te avisa a ti antes de que llegue a Google.
Las fechas que se venden en un canal se cierran en los demás, y si un canal deja de sincronizar, te avisa y cierra la venta en tu página antes de que haya doble reserva.
La caja de tu negocio: ventas, cierre de turno, inventario que se descuenta solo y la factura electrónica conectada al proveedor autorizado.
Los padres matriculan y pagan la mensualidad desde el teléfono con Yappy o tarjeta; tú ves quién está al día sin perseguir a nadie.
Circulares, notas, recordatorios de pago y avisos de último momento que llegan al WhatsApp de cada familia.
El cliente del autolavado o del taller saca turno, ve cuántos tiene adelante y recibe un WhatsApp cuando su carro está listo.
Recepción del vehículo con fotos, presupuesto que el cliente aprueba por WhatsApp, estado del trabajo e historial por placa.
Citas por barbero o estilista, recordatorio por WhatsApp y depósito en línea para que no se pierda el espacio.
El paciente agenda, paga y entra a la consulta por video desde el enlace que le llega, sin instalar nada.
La historia del paciente, sus citas, fotos de control y documentos en un solo lugar, con acceso solo para quien debe verla.
Páginas, tiendas en línea y apps para Android y iPhone.
Vende por internet con tu catálogo, cobro con tarjeta o Yappy, y envíos o retiro en tienda.
La página de tu negocio, rápida en el teléfono, con tu información real y un botón directo a WhatsApp.
Una app para tus clientes o tu equipo, en Android y iPhone, que funciona también sin señal cuando hace falta.
ventas@tunegocio.com en vez de un Gmail personal, configurado en el teléfono y la computadora de cada persona.
Que aparezcas cuando te buscan cerca, con horario, fotos, teléfono y reseñas, y que respondas a cada reseña.
Tus clientes entran con su usuario y ven sus pedidos, facturas, documentos y el estado de lo que te encargaron.
Tu carta en el teléfono del cliente, con tus fotos, tus precios y en español e inglés, que cambias tú mismo cuando se acaba un plato.
El cliente escanea el QR de su mesa, pide, llama al mesero, pide la cuenta y paga con la propina que él elige, sin que nadie se la pregunte.
Tu propia página de pedidos con tu carta, para que el cliente pida para llevar o a domicilio sin pasar por una app que cobra por cada pedido.
El cliente reserva desde tu página o Instagram y recibe un recordatorio; tú ves las reservas del día sobre el plano del salón.
Sellos o puntos en el teléfono del cliente, sin tarjeta de cartón, y un mensaje cuando lleva tiempo sin volver.
El huésped ve las fechas libres de cada cabaña o habitación y reserva con depósito en tu página, sin pagar comisión por esa reserva.
El huésped llena sus datos y firma antes de llegar, y tú recibes el registro completo sin papel en recepción.
Tu propia página de propiedades, con filtros por zona y precio, y la ficha de cada una con sus fotos, su plano y el video o el recorrido virtual que ya tengas.
El cliente gira el producto en tu página y lo pone en su sala con la cámara del teléfono para ver cómo queda: muebles, electrodomésticos, adornos.
Tu catálogo con precios y fotos en un enlace; el cliente arma el pedido y te llega ordenado al WhatsApp, listo para cobrar.
Una app de pedidos a domicilio como PedidosYa o Uber Eats, pero tuya: para tu restaurante, tus sucursales o un grupo de restaurantes que venden juntos, con tus motorizados y sin comisión por pedido.
Asistentes que contestan por WhatsApp, lectura de documentos y automatizaciones.
Contesta las preguntas de siempre (horario, precios, ubicación, disponibilidad) con tu información, a cualquier hora, y pasa la conversación a una persona cuando hace falta.
Fotos o PDF de facturas, órdenes y formularios que se convierten solos en datos dentro de tu sistema o tu hoja de cálculo.
Una sesión práctica para que tu equipo use la IA en su trabajo de todos los días: redactar, resumir, cotizar y analizar.
Contesta a cualquier hora las preguntas de los interesados sobre cada propiedad, filtra al que viene en serio y le agenda la visita.
El cliente pide por WhatsApp como siempre, un asistente toma el pedido con tu carta, confirma la dirección y el pago, y la comanda sale sola en la impresora o la pantalla de la cocina.
Pagos con Yappy y tarjeta, punto de venta y factura electrónica.
Tu sistema de ventas manda cada factura al proveedor autorizado por la DGI, sin volver a escribirla.
Enlaces de pago y botón de pago en tu página, con la confirmación conectada a tu sistema.
Igual puede que lo hagamos; eso sí, hacemos solo software: no vendemos ni instalamos equipos. Mándanos la pregunta tal como la escribiste:
La lista es lo que ya tenemos descrito, no todo lo que podemos hacer. Cuéntanos qué necesitas y te decimos si lo podemos hacer.