Menú QR a la medida
Tu carta en el teléfono del cliente, con tus fotos, tus precios y en español e inglés, que cambias tú mismo cuando se acaba un plato.
El cliente reserva desde tu página o Instagram y recibe un recordatorio; tú ves las reservas del día sobre el plano del salón.

Funciona en los teléfonos, tabletas o computadoras que ya usa tu negocio. No vendemos ni instalamos equipos.
A cotizar
Depende de tu negocio y del alcance: va cerrado en la propuesta.
Nos dices tus horarios, cuántas personas caben en cada turno y con cuánta anticipación aceptas reservas.
Ponemos las reservas en tu página y te damos un enlace para tu Instagram. El cliente escoge día, hora y cuántos son.
Antes de la fecha, el cliente recibe un recordatorio y confirma. Si un turno se llena, puede anotarse en la lista de espera.
Al abrir ves las reservas del día sobre el plano del salón y sabes qué mesas quedan libres.
Un caso imaginario: en un restaurante de El Valle que se llena los sábados al mediodía, la gente reserva desde el enlace de su Instagram y le llega el recordatorio por WhatsApp antes de subir. Cuando el turno de la 1:00 se llena, los siguientes quedan en lista de espera.
No hace falta. El enlace de reservas funciona solo y lo puedes poner en tu Instagram o en tu WhatsApp.
El recordatorio le pide confirmar antes. Qué hacer con una reserva sin confirmar lo decides tú, por ejemplo dársela a la lista de espera.
Tu carta en el teléfono del cliente, con tus fotos, tus precios y en español e inglés, que cambias tú mismo cuando se acaba un plato.
El cliente escanea el QR de su mesa, pide, llama al mesero, pide la cuenta y paga con la propina que él elige, sin que nadie se la pregunte.
El plano de tu salón en una pantalla: qué mesa está libre, cuál pidió, cuál llama al mesero y cuánto lleva cada cuenta, para cobrar y facturar desde ahí.
Casi todo lo hacemos a la medida. Cuéntanos cómo trabaja tu negocio y lo ajustamos.